IMG_2252.jpg
Compralos aqui
7 consejos para elegir un buen
Cuenco Tibetano
Por: Germán Jungbluth

Si estás buscando un Cuenco Tibetano, probablemente te encontraras con un gran numero de opciones, diseños, formas, historias y mitos. Por suerte, existe mucha información alrededor de estos hermosos instrumentos de mágicos sonidos, pero también encontraras información que resulte contradictoria. 

 

Así que armamos esta pequeña guía para que conozcas las opciones y estés bien informado antes de elegir. Antes de comprar un Cuenco Tibetano, ten en cuenta estos 7 puntos.

.- Su procedencia: Evita los comercios masivos. Los verdaderos Cuencos Tibetanos están hechos de forma artesanal, su fabricación requiere mucha dedicación y diversos cuidados en todo el proceso de elaboración. Por lo tanto, lo mejor es comprarlo a alguien que se dedique plenamente a este arte y no en un gigante comercio con grandes ofertas y poca alma. 

 

Por otro lado, nos suelen contar que los mejores cuencos  se hacen en la India. Esto puede ser parcialmente cierto, pero la mayoría de veces, lamentablemente no lo es. Actualmente, se elaboran cuencos en diversas partes del mundo además de Oriente. Donde se ha logrado el mejor nivel de calidad para estos instrumentos, combinando técnicas ancestrales con métodos modernos. En la actualidad, India y Nepal dejaron de ser el centro de actividad, desvirtuados por el turismo y el comercio masivo. Hoy en día, lamentablemente, que un cuenco sea hecho en India no nos asegura su buena calidad.

.- Los 7 metales: La alquimia del instrumento tal vez sea la parte más mágica en la gestación de un nuevo Cuenco y probablemente hayas escuchado varias veces el mito de los 7 metales. Esta historia cuenta que un buen cuenco necesita estar compuesto por 7 metales para sonar correctamente. Si bien en la teoría este mito es hermoso, está totalmente infundado. Los metales que indica como necesarios son el Oro, la Plata, el Cobre, el Mercurio, el Estaño, el Hierro y el Plomo. Y que de alguna forma poco realista estos metales se relacionan con los planetas, dioses, colores, etc.

 

 De entrada, este mito se desmorona al entender que no todos estos metales pueden mezclarse entre si, no es posible alearlos establemente. Como el hierro y el oro, o el cobre y el hierro. Ademas algunos de estos son tan tóxicos, que el simple hecho de tocarlos puede generar daños en tu piel y salud, como el mercurio y el plomo. Son metales que realmente no querrías tener en tu cuenco. Y por suerte, nunca lo están.  

 

Te recomendamos que, si encuentras un cuenco que dice contener 7 metales, solicites con este, una certificación del contenido. De esta forma podrás saber que porcentaje de Oro o Plata contiene, o si contiene metales que pueden ser perjudiciales para tu salud. O mejor aún, simple y claro: Huye de quien intente venderte cuencos "hechos de 7 metales"

La gran mayoría, y los mejores Cuencos Tibetanos están hechos de cobre, estaño, zinc, y/o Niquel, combinados en distintas proporciones. Son los metales que encontrarás en los mejores cuencos Nepaleses de antaño. Fuera de eso, realmente no necesitas gastar una fortuna en un cuenco que contenga partículas de oro o plata. 

.- El tamaño: Este punto depende principalmente del propósito que el cuenco tendrá en tu vida. Si lo buscas para conectar con el sonido a través de una meditación, para acompañar y/o complementar una clase de Yoga, o para un trabajo terapéutico más profundo, como los masajes con sonoros. Contrario a lo que se comenta, no es necesario contar con un cuenco para cada chakra o un kit entero. Puedes empezar con un solo cuenco, que será la puerta de entrada a este extenso camino. Si lo buscas para meditar o para complementar una sesión de Reiki, la elección se inclina por los cuencos más pequeños. Estos tienen más capacidad de generar volumen y de ser escuchados a una distancia media. Por otro lado, si estás incursionando en el trabajo físico como los masajes con sonido, los cuencos grandes y más graves serán la herramienta ideal. Los de mayor tamaño generan frecuencias bajas y tonos graves, estos tienen más capacidad de relajar los músculos y tejidos del cuerpo que los cuencos agudos o pequeños. También ten en cuenta los siguientes factores: 

.- El método de fabricación: Este es el punto donde más se diversifican los caminos y las historias. Existen tantas formas de hacer un cuenco como formas de pensar . Algunas mejores que otras, algunas muy poco apropiadas. Entre las mejores técnicas (sin orden de relevancia) están el martillado, el repujado artesanal y el estampado. Entre las no muy buenas, están el método de fundición y otros métodos industrializados. Aquí te contaremos un poco sobre cada uno: 

+ El martillado: Si bien es la técnica más antigua y una de las mejores, esto no siempre asegura la calidad de un cuenco. Desde sus inicios, este fue el método preferido de los fabricantes, era prácticamente la única forma que existía de hacer un cuenco en aquel entonces. En la actualidad sigue siendo el método de elección de algunos fabricantes pero es difícil encontrar quién los elabore y afine de la forma correcta. Es muy común encontrar cuencos martillados con mucha pasión, pero con un grado de afinación muy pobre. Es una técnica que requiere muchísimo conocimiento y años de experiencia, que muy pocos fabricantes en el mundo realmente dominan.

+ Repujado: Si el termino te resulta extraño, es un método muy similar al que se usa para hacer vasijas de cerámica. En el que se hace girar la pieza a una determinada velocidad, y se va formando con el contacto de las manos, o herramienta en nuestro caso. La mayor ventaja que presenta este método es la homogeneidad. Esto quiere decir que todas las partes del cuenco presentan un mismo nivel de tensión y dureza, lo cual representa un grado de afinación y armonía mucho mayor en el sonido del cuenco. Este es el punto más difícil de lograr en la técnica del martillado, ya que cada golpe agrega una gran cantidad de tensiones irregulares. Un muy experimentado fabricante debería poder lograrlo, pero rara vez es así. La mejor forma de reconocerlo es escuchar una relación armónica entre todos los sonidos que emite el cuenco. En términos simples, si el cuenco suena hermoso, fue bien elaborado. Si suena raro, no lo fue. El repujado puede ser hecho de forma artesanal o industrial, la mayor desventaja que este método puede presentar se da a nivel estético. Ya que cuando el cuenco es elaborado de forma industrial, la maquina deja marcas circunscriptas en el cuenco, similares a las de los platillos para baterías. Si el cuenco es elaborado de forma correcta y artesanal, no encontraras marca alguna, pero si el más maravilloso sonido.

+ Estampado: Es una de las técnicas más modernas que existe, comúnmente usada para elaborar partes de autos, ollas, lamparas, entre otros. Si el método es bien empleado, permite alcanzar un muy buen nivel de calidad sonora. Cabe recalcar, que es un método 100% industrializado. Si el resultado es lo que cuenta para vos, y no el medio, esto no debería importarte mucho. Pero si lo que buscas es un instrumento artesanal, elaborado con amor y dedicación por las manos de un ser, este método no será tu favorito. 

+ Fundición: Desde cualquier punto de vista, este es el método de elaboración menos deseable para hacer un cuenco. Ya que obtiene los resultados más pobres a nivel calidad, resonancia, vibración, volumen, peso, acabado, etc. Son fácilmente reconocibles por su interior rugoso, similar al revoque de una pared antes de ser pintada. En el caso de los cuencos importados, este método puede ser combinado con un dibujo muy llamativo, en un intento por rozar la cultura budista.  Este método es utilizado por quienes buscan una producción rápida o voluminosa, y suelen cumplir más la función de adorno que de instrumento musical o terapéutico. Son cuencos muy pesados, muy agudos y de baja sonoridad.

.- La intención de quien lo vende: Aquí es donde entra en juego nuestra intuición, saber leer a quien nos ofrece el cuenco. Poder identificar si en frente tenemos a un ávido importador, dispuesto a contarnos cualquier historia para concretar una venta. O nos encontramos en presencia de un artesano, que baña sus instrumentos en pasión y amor por lo que hace. 

.- El diseño: Es por supuesto una parte linda e importante de nuestro cuenco, pero no debe priorizarse nunca ante ninguno de los otros 6 factores. Los cuencos más hermosos y llamativos, suelen centrar su potencial en este aspecto, descuidando por completo los verdaderamente importantes. Si bien el acabado debe reflejar el grado de dedicación que su gestor le brindó, los mejores cuencos suelen tener un diseño más bien rústico, que excesivamente pensado.

.- El sonido: Si bien los 6 puntos anteriores son super importantes, no dejes que te distraigan demasiado. Un buen cuenco es el que suena bien! Puede estar hecho con los mejores metales o con el mejor método que la industria pueda proveer, pero si suena mal, no es un buen cuenco. Lo más importante, en nuestra opinión y experiencia terapéutica, es que el cuenco refleje en su sonido, todo el amor que un artesano pone en su trabajo, en la dedicación a cada detalle y parte del proceso de elaboración, la energía que pone en su trabajo, y el conocimiento que sus años de experiencia han nutrido. Estos factores resultan en un indiscutible y maravilloso sonido que puedes percibir con facilidad. 

Si te gustó esta breve guía, querés saber más sobre los Cuencos Tibetanos y profundizar en estos conceptos, te invitamos a participar en el próximo Seminario Intensivo de Cuencos Tibetanos

+ Acerca de NosotrosSomos creadores y fabricantes de diversos instrumentos para musicoterapia, como Gongs, Cuencos Tibetanos, Sattva Drum, Handpans, entre otros. Dedicamos nuestra energía a su estudio y desarrollo desde hace más de 7 años, usando una técnica especifica para cada instrumento y así lograr la mejor calidad posible, sobre todas las cosas. 

Mira lo que pasa cuando pones un
Cuenco Sattva sobre el agua
Consultas: 15-3231-7142
Qué te pareció esta nota? Dejanos tu comentario